El corte que nunca notas.
- Vemos el archivo bruto entero. Nos quedamos el oro. Matamos la niebla.
- Silencios muertos, muletillas, arranques fallidos, el minuto 47 que debería haber sido el minuto 1. De eso va este paso.
- Recibes un timeline que ya se siente película acabada. Sin deberes. Sin “casi”.
Este es el primer trabajo y el trabajo de verdad. Poner gráficos sobre un mal corte es maquillar un desastre. Cerramos la historia, el ritmo, los tres primeros segundos, la última frase. Cuando esto está bien, todo lo que viene después parece caro. Cuando esto está mal, no lo salva nada.









